No odies a los medios ¡Créalos libres!

Por Por Colectivo Tequio Audiovisual | http://tequioaudiovisual.org/
Texto publicado en la Revista Palabras Pendientes | "Comunicación y Organización Contra el Capital" número 12, Año 12, Noviembre 2016


Tequio Audiovisual es una cooperativa de obrer@s de la palabra y la imagen, en la que intentamos construirnos un espacio para intercambiar y compartir experiencias como comunicadorxs populares. Desde esa ágora se ha participado en encuentros, talleres y coberturas de medios libres, se han lanzado varios videos a las redes sociales a través de las cuentas de Los Tejemedios y actualmente participamos de manera activa en la construcción del Laboratorio Popular de Medios Libres.

Como colectivo hemos tenido la oportunidad de realizar coberturas, ir a lugares calientes, donde los hechos se están desencadenando, donde el conflicto aún no está resuelto. Lugares donde socialmente se desarrolla un proceso interesante para otras comunidades en resistencia ante el capital. Hechos que son importantes de ser vistos, observados por otras resistencias, para que tu próxima acción directa contenga la experiencia de otrxs en su ADN. Cuando cuestionamos el actual modelo de mercado y producción capitalista, tomar toda ventaja posible es fundamental.

Nuestro trabajo, nuestro corazón

El formato audiovisual tiene cierta mística sobre las resistencias. Cuando la comunidad ve sus historias retratadas en las pantallas releen su momento actual, lo que comúnmente genera un impulso anímico que lxs alimenta a continuar su lucha. Por eso queremos creer que con nuestros videos provocamos o desencadenamos procesos positivos para la comunidad y su organización. Incluso hemos realizado producciones que decididamente entran en el territorio de la propaganda, construyendo en el video un discurso narrativo emotivo que claramente busca llevar al espectador hacia la acción. En esos casos el espectador es el protagonista del video.

Siempre que nos acercamos a una comunidad en conflicto, nos presentamos como medios libres, realizamos las grabaciones, editamos el material y posteriormente hacemos presentaciones de los videos finalizados. Esto último es fundamental para profundizar en la confianza construida: mostrar el trabajo listo. Es una manera de confirmar que hablamos en serio, mostrando dónde está nuestro compromiso y nuestra palabra. Porque una verdadera experiencia de comunicación popular comienza cuando a través de la confianza se puede iniciar, en el seno de la comunidad, un espacio de educación popular enfocado en las herramientas de la comunicación, una plataforma donde todxs nos encontramos para obtener y pulir las capacidades de articular nuestrxs propios sonidos e imágenes. Ese debe ser el fin último. A final de cuentas, la realización de la cobertura es una excusa para ir al lugar y construir esas redes y contactos suficientes para cultivar este tipo de relaciones.

En la prensa comunitaria, popular, alternativa, libre, autónoma, independiente o como se llame, continuamente tendemos a caer en la trampa de la prensa del capital, creemos que nuestro trabajo nos pone por sobre los actores del hecho que reporteamos y que somos nosotrxs lxs verdaderxs indicados para interpretar la situación. Hay que romper esa lógica a través del intensivo intercambio de conocimientos y experiencias.

Aunque suene duro, cualquier otra cosa la dibujamos con la visión del periodista comercial, micrófono al pecho mirando a cámara y de espalda a los hechos, construyendo un relato que perfectamente podrían dibujar sus protagonistas. Dicho corresponsal cumple con el rol de contar la historia que le pertenece a otrx, un filtro tendencioso entre la comunidad afectada, el resto del país y viceversa. Esa estructura se sustenta en una barrera tecnológica que ya no existe más: La producción de contenido audiovisual de alta calidad, así como su difusión masiva a un bajo costo son cosas a las que podemos acceder con una facilidad exponencialmente mayor que hace diez, quince o veinte años.

Se podría decir que nuestra cooperativa, más que generar materiales audiovisuales, busca convertirse en un espacio pedagógico, tanto para sus integrantes, como para las personas con las que hacemos contacto durante las coberturas; una escuela cuyo salón es la calle. Creemos que ese es nuestro rol como medios libres, ser capaces de incidir en las comunidades en resistencia complementando sus procesos de lucha con talleres y espacios de formación que permitan a esas comunidades generar sus propios medios de comunicación acordes a sus necesidades.

Nos gusta pensar que ya no es necesaria la prensa de paga, pero sí sabemos que cuando los seres humanos nos proponemos resistirla, subvertirla y finalmente superarla somos llevados a producir contenido potente, tanto en su calidad profesional como pieza dinamizadora de los procesos internos que vive la comunidad afectada. Sabemos que es un proyecto a largo plazo, pero así es nuestra propuesta de construcción de una comunicación masiva sincera.

Laboratorio popular de medios libres

El acceso a la tecnología cada día es mayor y más barato. El verdadero desafío para los medios libres es compartir los conocimientos y técnicas acumuladas para asegurar que los contenidos fluyan constantemente desde los territorios en conflicto y no repitamos el modelo de producción tradicional de la noticia.

En ese andar es que desde el 16 de marzo de 2016, junto a otrxs colectivxs y mediactivistas, inauguramos oficialmente un espacio permanente para la creación y experimentación de autonomías en relación con la comunicación popular. Ubicado en la ciudad de México, el Laboratorio Popular de Medios Libres es uno más de los espacios de trabajo autogestivo que alberga la Casa en Movimiento Chanti Ollín, edificio recuperado desde hace más de diez años y que sigue siendo amenazado constantemente con desalojos y penas contras sus okupantes.

El espacio cuenta con equipos y herramientas técnicas necesarias para la realización de producción gráfica, radial y audiovisual. Dentro de sus paredes podemos verter todos los conocimientos acumulados en los años recorridos en el sueño de la comunicación popular. Desde sus estudios se transmite tres veces a la semana el programa radial en vivo de Noticias de Abajo ML (https://noticiasdeabajoml.wordpress.com/), retransmitido por una veintena de radios a lo largo del continente. Así mismo, una vez por semana transmite el programa Tezcatl, una experiencia de televisión abierta por internet que se construye con los participantes del taller de televisión comunitaria. Además, varios videos y producciones experimentales han salido de este nido de avispas, abierto todos los días en Melchor Ocampo 424, esquina Río Elba, a un par de cuadras del Parque Chapultepec.

La experiencia del laboratorio ha sido muy rica para quienes participamos de Tequio Audiovisual, ya que realmente era necesario un espacio físico concreto donde habitar desde la comunicación. Es importante transformar el ejercicio de compartir herramientas no en algo ocasional o por temporadas, sino en un ejercicio diario y constante. Esto nos permite construir relaciones desde otra perspectiva. Desde mayo hasta julio nos acompañaron en el espacio dos estudiantes de la Licenciatura en Comunicación Comunal de la UNICEM (Universidad Comunal Intercultural del Cempoaltépetl). Por primera vez no somos nosotrxs quienes llegamos a la comunidad a compartir, sino que son los actores interesados de la comunidad que se acercan a nuestro espacio concreto de trabajo para compartir herramientas y modos. Del resultado no podemos estar más satisfechxs, las pasantes ahora vuelven a su comunidad Ayuujk para levantar una iniciativa de comunicación popular.

Esta nueva experiencia de intercambio nos parece mucho más sincera (no estamos hablando de cómo hacemos nosotros allá lejos en la ciudad, sino que estamos en nuestro territorio compartiendo codo a codo el que hacer diario) y con un potencial mayor para generar un intercambio y aprendizaje real de nuevas herramientas. Muchas comunidades han recibido a muchxs comunicadorxs populares. Es hora que devolvamos la hospitalidad que nos han brindado recibiendo a mediactivistas de las comunidades en nuestros espacios de trabajo y con calma, alegría y humildad, construir nuevas generaciones de comunicadores y comunicadoras populares.

Nos quieren quitar la casa

Lamentablemente es necesario contar con un espacio para hacer talleres, practicar con los equipos, transmitir, grabar, dormir, imprimir y experimentar con la comunicación popular, si queremos generar estas dinámicas de trabajo. Para el laboratorio esto es relativamente fácil. Al estar dentro de la Casa en Movimiento Chanti Ollín tenemos muchas comodidades para realizar los proyectos, pero actualmente todo el edificio se encuentra bajo un peligro evidente de desalojo. Es por eso que queremos aprovechar estas últimas líneas para hacer un llamado a proteger este y otros espacios okupados que albergan experiencias de construcción de autonomías dignas y rebeldes.

El Chanti Ollin está ubicado en una de las zonas más disputadas de la ciudad. Es en la delegación Cuauhtémoc donde las inmobiliarias han decidido ampliar la zona financiera, por lo que han iniciado un dura campaña de difamación contra el espacio, utilizando para ello los medios de paga. El llamado es a romper con esta mentira, asistir a las distintas actividades que se organizan semanalmente, revisar las distintas cuentas de Facebook del Chanti y a visitar este espacio, donde podrán conocer el Laboratorio Popular de Medios Libres y muchas otras experiencias en salud, teatro, bicimáquinas, tecnologías apropiadas y orfebrería.